"Si nos aseguramos que el maestro enseñe a los niños a leer y ser curiosos, los libros jamás desaparecerán"
Ray Bradbury



viernes, 11 de enero de 2019

UNA ESQUINA DE LA HISTORIA DE SANTA FE DEJO SU ESPACIO VACÍO


Escribe : María del Carmen Villaverde de Nessier

Los dos ombúes que acompañaron los primeros habitantes del Parque del Sur, a pesar de tantos reiterados, pedidos suplicando su salvación…, MURIERON sin pena ni gloria…!!!!
Pero, sí, NUESTRA GLORIA!!!, por siempre…!!!
Nosotros, los que los quisimos y acunamos, te consagramos como ¡¡¡GLORIA del Parque del Sur!!!
Bajo sus añosas y abrazadoras ramas y en sus enormes troncos, protectores, disfrutamos mansamente con contagioso entusiasmo,, ,más de DIEZ PRESEBRES VIVIENTES logrando transformar en ellos, el BELÉN DEL PARQUE DEL SUR.
Hoy vencidos, casi abandonados del cuidado y de la ciencia…MURIERON…
Murieron como tantos otros refugios de la historia del Barrio Sur que se apagaron solitarios, aplastados por el huracán del URBANISMO MODERNO, tal el ÚLTIMO TAMBO visitado por Sarmiento, en la esquina de Cuatro de Enero y Entre Ríos.
Ombúes del parque, apenas quiero entregarles esta historia que compartí personalmente con tantos habitantes del Barrio Sur, barrio tan lleno de HISTORIAS, , una historia que hoy ya no tendrá los ombúes, no podrá ya nadie más disfrutar de sus añosas raíces y acunar su casi perpetuo estar allí DE PIE!!
De verdad, el espacio ha quedado vacío pero indicándonos, en la tierra removida, su permanente y natural presencia!!!

miércoles, 17 de enero de 2018

Invitación: Taller de Oralidad

Talleres Literarios y de Lectura y Oralidad: EL PATIO que coordina María del Carmen Villaverde tiene abierta la inscripción para sus TRES tipos de talleres para Adultos,jóvenes y Niños en distintos días y horarios. Encuentros de verdadera s ATRTEANÍAS DE LA PALABRA al cumplir sus 24 años de labor ofreciendo siempre profesionalidad y pasión.
En estos meses tiene abierta especialmente la inscripción para su TALLER DE VERANO ( Cinco encuentros): LA ORALIDAD DEVALUADA (narración - oratoria –manejo oral de la comunicación en particular desde los discursos de NARRACIÓN) con ejercicios múltiples tanto literarios como fonoaudiológicos. CUPOS LIMITADOS.


Informes: 0342.4593838- mnessier@fhuc.unl.edu.ar- chiquitavillaverde@yahoo.com.ar

Noticias

La ASOCIACIÓN SANTAFESINA DE LECTURA, continuando con las tareas anuales de propuestas superadoras en el campo de la lectura al cumplir sus 40 años, informa.
- Último encuentro del año en la Biblioteca Mateo Booz de la Vecinal 9 de Julio, habrá  narraciones con padres y niños, LECTURAS PARA ARMAR, y  JUEGOS SONOROS..
- Las escuelas de la región norte de la provincia siguen recibiendo nuestro asesoramiento sobre LECTURAS PARA ARMAR, Hojas Voladoras, Ferias de Libros, Listas Bibliográficas,  según la zona y niveles y FESTIVALES DE LECTURA .

-Con gran éxito la Asociación colaboró con el Área Social de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas desde la Licenciatura de Terapia Ocupacional en el PROYECTO: "ARTES EN JUEGO" llevado a cabo en la Plaza España donde se contó con presencia de instituciones de diferentes zonas de la ciudad teniendo a cargo la ASL "Juegos con textos", buscando en uno de ellos  la CANCIÓN DE CUNA DE LA PLAZA.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Cuento de ABELARDO CASTILLO (Buenos Aires, 1935)

EL MARICA


Escuchame, César: yo no sé por dónde andarás ahora, pero cómo me gustaría que leyeras esto. Sí. Porque hay cosas, palabras, que uno lleva mordidas adentro, y las lleva toda la vida. Pero una noche siente que debe escribirlas, decírselas a alguien porque si no las dice van a seguir ahí, doliendo, clavadas para siempre en la vergüenza. Y entonces yo siento que tengo que decírtelo. Escuchame. Vos eras raro. Uno de esos pibes que no pueden orinar si hay otro en el baño. En la laguna, me acuerdo, nunca te desnudabas delante de nosotros. A ellos les daba risa, y a mí también, claro; pero yo decía que te dejaran, que cada uno es como es. Y vos eras raro. Cuando entraste a primer año, venías de un colegio de curas; San Pedro debió de parecerte, no sé, algo así como Brobdignac. No te gustaba trepar a los árboles, ni romper faroles a cascotazos, ni correr carreras hacia abajo entre los matorrales de la barranca. Ya no recuerdo cómo fue. Cuando uno es chico, encuentra cualquier motivo para querer a la gente. Solo recuerdo que de pronto éramos amigos y que siempre andábamos juntos. Una mañana hasta me llevaste a misa. Al pasar frente al café, el colorado Martínez dijo con voz de flauta: “Adiós, los novios”. A vos se te puso la cara como fuego. Y yo me di vuelta, puteándolo, y le pegué tan tremendo sopapo, de revés, en los dientes, que me lastimé la mano. Después, vos me la querías vendar. Me mirabas. –Te lastimaste por mí, Abelardo. Cuando hablaste sentí frío en la espalda: yo tenía mi mano entre las tuyas y tus manos eran blancas, delgadas. No sé. Demasiado blancas, demasiado delgadas. –Soltame –dije. A lo mejor no eran tus manos, a lo mejor era todo: tus manos y tus gestos y tu manera de moverte, de hablar. Yo ahora pienso que antes también lo entendía, y alguna vez lo dije: dije que todo eso no significaba nada, que son cuestiones de educación, de andar siempre entre mujeres, entre curas. Pero ellos se reían y uno también, César, acaba riéndose. Acaba por reírse de macho que es. Y pasa el tiempo y una noche cualquiera es necesario recordar, decirlo todo. Fuimos inseparables. Hasta el día en que pasó aquello yo te quise de verdad. Oscura e inexplicablemente como quieren los que todavía están limpios. Me gustaba ayudarte. A la salida del colegio íbamos a tu casa y yo te enseñaba las cosas que no comprendías. Hablábamos. Entonces era fácil contarte, escuchar todo lo que a los otros se les calla. A veces me mirabas con una especie de perplejidad, con una mirada rara; la misma mirada, acaso, con la que yo no me atrevía a mirarte. Una tarde me dijiste: –Sabés, te admiro. No pude aguantar tus ojos; mirabas de frente, como los chicos y decías las cosas del mismo modo. Eso era. –Es un marica. –Déjense de macanas. Qué va a ser marica. –Por algo lo cuidás tanto… Y se reían. Y entonces daban ganas de decir que todos nosotros, juntos, no valíamos la mitad de lo que valía él, de lo que valías, pero en aquel tiempo la palabra era difícil, y la risa fácil. Y uno también acepta -uno también elige-, acaba por enroñarse, quiere la brutalidad de esa noche, cuando vino el negro y dijo me pasaron un dato. Me pasaron un dato, dijo, que por las quintas hay una gorda que cobra cinco pesos, vamos y de paso lo hacemos debutar al machón, al César. Y yo dije macanudo. –César, esta noche vamos a dar una vuelta con los muchachos. Quiero que vengas. –¿Con los muchachos?… –Sí. Qué tiene. –Y bueno, vamos. Porque no solo dije macanudo, sino que te llevé engañado. Y fuimos. Y vos te diste cuenta de todo cuando llegamos al rancho. La luna enorme, me acuerdo: alta entre los árboles. –Abelardo, vos lo sabías. –Callate y entrá. –¡Lo sabías! –Entrá, te digo. 2 El marido de la gorda, grandote como la puerta, nos miraba socarronamente. Dijo que eran cinco pesos. Cinco pesos por cabeza, pibes: siete por cinco treinta y cinco. Verle la cara a Dios, había dicho el negro. De la pieza salió un chico, tendría cuatro o cinco años. Moqueando, se pasaba el revés de la mano por la boca. Nunca me voy a olvidar de aquel gesto. Sus piecitos desnudos eran del mismo color que el piso de tierra. El negro hizo punta. Yo sentía una cosa, una pelota en el estómago. No me atrevía a mirarte. Los demás hacían chistes brutales. Desacostumbradamente brutales, en voz de secreto. Estaban, todos estábamos asustados como locos. A Roberto le tembló el fósforo cuando me dio fuego. –Debe estar sucia. Después, el negro salió de la pieza y venía sonriendo. Triunfador. Abrochándose. Nos guiñó un ojo. –Pasa vos, Cacho. –No, yo no. Yo, después. Entró el colorado, después Roberto. Y cuando salían, salían distintos. Salían no sé, salían hombres. Sí, esa era la impresión que yo tenía. Después entré yo. Y cuando salí, vos no estabas. –¿Dónde está César? No recuerdo si grité, pero quise gritar. Alguien me había contestado: disparó. Y el ademán -un ademán que pudo ser idéntico al del negro- se me heló en la punta de los dedos, en la cara, me lo borró el viento del patio, porque de pronto yo estaba fuera del rancho. –Vos también te asustaste, pibe. Tomando mate contra un árbol vi al marido de la gorda; el chico jugaba entre sus piernas. –Qué me voy a asustar. Busco al otro, al que se fue. –Agarró pa ayá –con la misma mano que sostenía la pava, señaló el sitio. Y el chico sonreía. El chico también dijo pa ayá. Te alcancé frente al Matadero Viejo; quedaste arrinconado contra un cerco. Me mirabas. Siempre me mirabas. –Lo sabías. –Volvé. –No puedo, Abelardo, te juro que no puedo. –Volvé, ¡animal! –Por Dios que no puedo. –Volvé o te llevo a patadas en el culo. La luna grande, no me olvido, blanquísima luna de verano entre los árboles y tu cara de tristeza o de vergüenza, tu cara de pedirme perdón, a mí, tu hermosa cara iluminada, desfigurándose de pronto. Me ardía la mano. Pero había que golpear, lastimar, ensuciarte para olvidarme de aquella cosa, como una arcada, que me estaba atragantando. –Bruto –dijiste–. Bruto de porquería. Te odio. Sos igual, sos peor que los otros. Te llevaste la mano a la boca, igual que el chico cuando salía de la pieza. No te defendiste. Cuando te ibas, todavía alcancé a decir: –Maricón. Maricón de mierda. Y después lo grité. Escuchame, César. Es necesario que leas esto. Porque hay cosas que uno lleva mordidas, trampeadas en la vergüenza toda la vida, hay cosas por las que uno, a solas, se escupe la cara en el espejo. Pero de golpe, un día, necesita decirlas, confesárselas a alguien. Escuchame. Aquella noche, al salir de la pieza de la gorda, yo le pedí, por favor, que no se lo vaya a contar a los otros. Porque aquella noche yo no pude. Yo tampoco pude.

Poema para compartir

RAÚL GONZÁLEZ TUÑÓN
(Buenos Aires, 1905-1974)



MOTIVO PARA UNA CAJITA DE MÚSICA

En otoño, las calles,
en el barrio, se tiñen
de una especial atmósfera, de silencio con alas.
Casi con el aroma de un estío
apenas olvidado.
Son calles como sueños
pero despiertas, lúcidas.

Soñar es estar vivo.

Siempre amaré estas calles, con su color de pueblo,
cuna de la esperanza, camino del recuerdo.
Sus tendidos crepúsculos y sus mañanas altas
me dieron el fervor. Yo les devuelvo sueños.

El poema es un sueño.

En otoño, las calles…
En otoño, las calles
melancólicas sueñan
que viven porque saben
que saben porque sueñan.

DÍA INTERNACIONAL DEL LIBRO Y DEL DERECHO DE AUTOR 23 DE ABRIL -2016


Estamos inmersos en los impactos de la tecnología, casi todo gira alrededor le los recursos tecnológicos y en ellos el  libro está y estará siempre allí, cercano a cada uno de nosotros para entrar y salir de esos aparatos que nos acompañan día a día; claro que no a todos, TODOS….¡cuántos y en cuántas regiones del país y del mundo no se puede acceder  o porque no hay energía eléctrica o porque la situación económica no les  permite entrar a  esos últimos avances tecnológicos…!, ¿serían o serán los” CIBER-MARGINADOS”?
De cualquier modo el libro está allí y entero, con sus TAPAS, SUS HOJAS , SUS COLORES  Y SUS PERFUMES , no puede reemplazarse en el placer de leer .
La palabra TODA desde la oralidad, el sonido claro  de la voz y los silencios, no tienen tiempo ni reemplazos, está en  nosotros desde el nacimiento y por eso el valor urgente de revisar el pleno y cálido uso diario
del libro .
La preocupación por dar un lugar destacado y preferencial en el mundo a esta temática, partiendo de la niñez, se dio con Jelia Leman, nacida en Stuttgart, Alemania en 1891 quien, siempre estuvo dedicada a estimular  en los niños y en  los jóvenes, todo lo que se refiriera a la lectura y a los libros.
Pudo concretar así,  con muy pocos recursos económicos, en 1946, una muestra de ilustraciones y de libros para niños en Münich fundando allí, en el 48, la Biblioteca Internacional para Jóvenes, Biblioteca que tuve la suerte de
visitar y consultar en dos ocasiones durante  mi especialización en Europa
.
En fechas como las que nos ocupan nos deben preocupar siempre las  LITERATURAS PRIMIGENIAS. Las primeras lecturas, los primeros libros que fundamentan nuestro sistema conceptual, nuestro acercamiento a la realidad, a la fantasía, a la identidad, desde lo cercano, sentido como propio, para comprender, con  verdadera maduración  y sustanciosa conciencia, el presente pluridireccional que nos convoca.
Esta literatura bien conocida por los adultos y por los niños con quienes se trabaja EMOCIONALMENTE desde el comienzo de la vida, se constituye en la herramienta motivadora para estimular el permanente HÁBITO LECTOR, el LIBRO VIVO.
La palabra, cuando es fuerte y se ama desde el vamos, bien elegida criteriosamente, equivale a una magnífica y segura realización personal  que, así llevada, no permite los escleróticos marginamientos  tantas veces ”CULTIVADOS” hoy. La palabra es una milenaria VOZ ACTIVA, deslumbrante y motivadora que debe tomarse muy en serio; la PALABRA ORAL Y ESCRITA. Todos llevamos bajo la piel  como un “tatuaje “ de la vida, historias que perduran y, bien usadas, alargan los afectos y las realizaciones.
Este verdadero acercamiento, necesita del reposo, del entusiasmo contagioso, del oído grupal y personal como  cotidiano “viento fresco y estimulador”. El propietario de la voz, docente o adulto interesado en la niñez, es el sujeto agente, bien informado y preocupado, que habiendo oído antes, se apropia, convencido, de esas seducciones sonoras que lo conquistaron desde el comienzo de la vida y  quiere transmitir con la fuerza de la seducción que es lo que se necesita para llegar de verdad a los pequeños, los primeros lectores de la PALABRA, de ,los LIBROS.
Dice el  investigador Janer Manila:
 La fantasía y la razón son dimensiones esenciales del pensamiento humano que forman la experiencia porque son inseparables de los procesos que la configuran.
La literatura , la lectura,  el libro, en todos sus soportes, están allí  acompañando siempre nuestro cotidiano andar.


                                    María del Carmen Villaverde de Nessier

                                                Pte. de ASL

sábado, 2 de abril de 2016

DÍA INTERNACIONAL DEL LIBRO INFANTIL - 2 DE ABRIL -2016

            
Estamos Inmersos en los impactos de la tecnología, casi todo gira alrededor le los recursos tecnológicos y en ellos el  libro está y estará siempre allí cercano a cada uno de nosotros para entrar y salir de esos aparatos que nos acompañan día a día; claro que no a todos, TODOS….¡cuántos y en cuántas regiones del país y del mundo no se puede acceder  o porque no hay energía eléctrica o porque la situación económica no les  permite acceder a  esos últimos avances tecnológicos…!, ¿serían o serán los” CIBER-MARGINADOS”?
De cualquier modo el libro está allí y entero con sus TAPAS, SUS HOJAS , SUS COLORES  Y SUS PERFUMES , no puede reemplazarse en el placer de leer .

La palabra, la voz, la imaginación que en cada una despierta, la oralidad, el sonido claro  de la voz y los silencios, no tiene tiempo ni reemplazos, está en  nosotros desde el nacimiento y por eso el valor urgente de revisar el pleno y cálido uso diario del libro en la infancia.
La preocupación por dar un lugar destacado y preferencial en el mundo a esta temática, se da con Jelia Leman, nacida en Stuttgart, Alemania en 1891 ( fallece en 1970) que, siempre dedicada a estimular a niños y jóvenes en todo lo que se refiriera a la lectura y a los libros, concreta, con muy pocos recursos económicos, en 1946, una muestra de ilustraciones y de libros para niños en Münich fundando allí, en el 48, la Biblioteca Internacional para Jóvenes, Biblioteca que tuve la suerte de visitar y consultar en dos ocasiones durante  mi especialización en Europa en Literaturas Infantiles. En 1952 concibe la idea de reunir a todos los que se dedicaban a estos temas, en lo que se llamó: Organización Internacional del libro Infantil : IBBY , creando tambén el Premio Hans C. Andersen en cuyo homenaje propone  celebrar , el 2 de abril, nacimiento de Andersen, el Día Internacional del Libro para Niños. Luchó por la total integración de quienes trabajamos en estos temas  y fue así que tuve la suerte de iniciar  por estos lares, (al regreso de  la especialización en España con Carmen Bravo Villasante), en la celebración del 2 de abril allá por  1970  junto a CERLAL ( luego ( CERLALC).

La Literatura Infantil, nunca “literatura menor”, las PRIMERAS LITERATURAS a tener  en cuenta, fundamentan nuestro sistema conceptual, nuestro acercamiento a la realidad y a la identidad, desde lo cercano, sentido como propio para comprender y decir con  verdadera maduración  y sustanciosa conciencia de este presente pluridireccional que nos convoca.
Esta literatura bien conocida por los adultos y por los niños con quienes se trabaja EMOCIONALMENTE, se constituye en la herramienta motivadora para estimular el permanente HÁBITO LECTOR.
La palabra, cuando es fuerte y se ama desde el vamos, bien elegida criteriosamente equivale a una magnífica y segura realización personal  que así llevada no permite los escleróticos marginamientos  tantas veces ”CULTIVADO”. Es una milenaria VOZ ACTIVA, deslumbrante y motivadora que debe tomarse muy en serio. Todos llevamos bajo la piel  como un “tatuaje “ de la vida historias que perduran y bien usadas, alargan los afectos.
Este verdadero y necesario acercamiento , necesita del reposo, del entusiasmo contagioso, del oído grupal y personal como “viento fresco y estimulador”. El propietarios de la voz, docente, adulto interesado en la niñez, es el sujeto agente, bien informado y preocupado, que habiendo oído antes, se apropia, convencido, de esas seducciones sonoras que lo conquistaron y las quiere transmitir con la fuerza de la seducción que es lo que se necesita para llegar de verdad a los pequeños.
Dice el  investigador Janer Manila.  La fantasía y la razón son dimensiones esenciales del pensamiento humano que forman la experiencia porque son inseparables de los procesos que la configuran.
La literatura  infantil está allí y no la descuidemos .
                                   María del Carmen Villaverde de Nessier
                                               Pte. de ASL